|
Izquierda Unida de Benavente -Apartado de Correos nº 40 (49600) Benavente -Teléfonos de información: 646 880 253 y 980 634 488. BLOG MUNICIPAL
IU FEDERAL |
Un cuento...Es la madrugada del 2 de abril de 1.998. Apenas aparecen las primeras luces del alba, cuando el astro rey aún no ha tendido su tapiz multicolor, una sombra fugaz atraviesa los polvorientos terrenos de Smolica, uno de los campamentos de refugiados de Kosovo oeste. Yari, “el pequeño de los ojos de fuego” avanza sorteando los escombros y deslizándose entre los montones de basura apilados, tras un corto trecho recorrido entre sollozos, llega al rincón de su tesoro; allí, la amiga de los momentos de desencanto, la ilusión dónde sólo había lugar para el terror.-Era una pequeña flor, como las que mucho tiempo antes había conocido cuando la gente todavía reía; los pétalos blancos no eran brillantes, el delgado tallo no era bonito, pero, al fin y al cabo, era “su flor”. Ese día no era para Yari como los demás; una sombra de tristeza envolvía aquel amanecer, porqué Yari... se iba. Al día siguiente, junto con “su familia” (no sus padres o hermanos, porqué todos habían muerto) iba a huir clandestinamente del país, de su país.- El quería llevarse su flor, pero así arrancaría una vida, otra más, y estaba tan harto de todo lo que significaba muerte, destrucción y miedo... Un cálido beso fue su despedida , mientras por última vez, ahora con lágrimas, regaba su pequeño gran mundo. Finales de mayo de 1.998. Un día como tantos en Smolica, dónde tras la tregua conseguida entre el gigante serbio Milosevic y el ELK (Ejército de Liberación de Kosovo), sus habitantes esperaban el turno de ser evacuados. ¿Un día cómo tantos? Murieron sin enterarse, algunos con las manos levantadas portando una bandera blanca salían de sus barracas sin saber que ocurría; otros corrían, corrían pero...La muerte era más veloz. Una lluvia insistente de metralla ahogó los gritos, y apagó las miradas; de nada sirvieron los llantos, las súplicas, los lamentos: niños, mujeres, ancianos, simplemente hombres, contados a centenares no saldrían nunca de allí. Calles enteras se convirtieron en cementerios, las casas ardían formando dantescas siluetas y realzando el horror. Las ráfagas cesaron en su tableteo, sólo se oía algún disparo seco y aislado; los soldados de la muerte habían cumplido su misión. Nadie vio nada. ¡Larga vida a la masacre! y Yari nunca sabrá de su flor; ya no es blanca, sino roja, porqué se bañó de sangre. Yari nunca sabrá que su flor quiso defender a sus hermanos y le nacieron espinas. Yari nunca sabrá que el polen de su flor se volvió negro como la piedad de los soldados. Yari nunca sabrá que del tallo de su flor cayeron lágrimas. Yari nunca sabrá que su flor, sólo “su flor” quedó con vida... ::: ÍNDICE DE LA SECCIÓN DE DOCUMENTOS ::: ::: PORTADA WEB ::: |
| Izquierda Unida de Benavente, 2007. |